POR MARIANO RAINERI
El 12 de octubre de 1492, un marinero llamado Rodrigo de Triana, quien integraba la expedición de Cristóbal Colon, visualizaba tierra. Era más que eso. Era parte del continente americano. Era tierra habitada por personas como quienes venían en los barcos, que vivían según creencias propias, que se organizaban según sus propias reglas y que disfrutaban de una cultura milenaria.
Más de cuatrocientos años después, en nuestra Republica se dictaba un decreto, cuyo objetivo regiría hasta nuestros días. En ese decreto del 4 de Octubre de 1917 se creaba una fiesta nacional, una conmemoración, dado que quienes lo impulsaron entendían que “el descubrimiento de América (era) el suceso con mayor trascendencia que realizo la humanidad…, este famoso, inesperado e impactante suceso, y a su vez este no solo amplio los limites de la tierra si no que también por consiguiente logro abrir insospechados horizontes al espíritu”.
Ósea que, al entender de estos redactores, una de las matanzas más grandes de la historia de la humanidad, una da las desapariciones culturales mas violentas de todos los tiempos, había logrado abrir los horizontes del espíritu. Cuestionable conclusión sin lugar a dudas.
Y hoy día, en nuestro país, se sigue celebrando ese día, al que denominaron “día de la hispanidad” o “día de la raza”, se sigue conmemorando una acto que no produjo más que dolor y angustia para quienes habitaban estas tierras, para quienes eran los verdaderos dueños, para quienes sabían como tratar y cuidar a la naturaleza(sin existir leyes de medio ambiente), para quienes eran los naturales de estas tierras.
Debemos recordar que nuestra Constitución Nacional, a partir de su reforma de 1994 , en su articulo 75 inciso 17 dispone que el Congreso de la Nación Argentina deberá “reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”, y dicha situación no sera posible mientras continue la vigencia del festejo del 12 de Octubre como feriado conmemorativo. Igualmente importante la ley 23302.
Por suerte, Organismos como el INADI (sin olvidar su dependencia del poder central) comenzaron una lucha con la finalidad de lograr conciencia sobre lo que genero y lo que se celebra el 12 de Octubre, y así obtener la mayor cantidad de adhesiones para que se deje sin efecto el feriado del 12 de octubre. Así se expreso desde este organismo que hay una necesidad imperiosa de revocar los avasallantes actos que se ejercieron sobre los pueblos aborígenes a partir de la posterior conquista. Dicho Instituto ya habría presentado ante poder ejecutivo nacional una formal solicitud para la eliminación del 12 de octubre como un feriado nacional.
Por ello, es momento de replantearse esta celebración y, apoyando las presentaciones tendientes a abolir este feriado, deberíamos exigir a las autoridades pertinentes que dejen sin efecto el mismo, disponiendo que dicha fecha sea efectivamente una fecha “de reflexión histórica y dialogo intercultural”(dec1086/05) en los establecimientos educativos. Y deberíamos dejar de lado el individualismo dado que, a la mayoría de los feriados nacionales no se los toma conforme su finalidad sino que se los dispone como una forma de incentivar el turismo, y no como una conmemoración.
Estamos ante un tema amplio y profundo que debe generar debates, y en estas líneas solo esbozamos algunos lineamientos e ideas, las que pueden llevar a llenar hojas y hojas.
http://www.elsantacrucenio.com/index.php?option=com_content&task=view&id=16863&Itemid=38
El 12 de octubre de 1492, un marinero llamado Rodrigo de Triana, quien integraba la expedición de Cristóbal Colon, visualizaba tierra. Era más que eso. Era parte del continente americano. Era tierra habitada por personas como quienes venían en los barcos, que vivían según creencias propias, que se organizaban según sus propias reglas y que disfrutaban de una cultura milenaria.
Más de cuatrocientos años después, en nuestra Republica se dictaba un decreto, cuyo objetivo regiría hasta nuestros días. En ese decreto del 4 de Octubre de 1917 se creaba una fiesta nacional, una conmemoración, dado que quienes lo impulsaron entendían que “el descubrimiento de América (era) el suceso con mayor trascendencia que realizo la humanidad…, este famoso, inesperado e impactante suceso, y a su vez este no solo amplio los limites de la tierra si no que también por consiguiente logro abrir insospechados horizontes al espíritu”.
Ósea que, al entender de estos redactores, una de las matanzas más grandes de la historia de la humanidad, una da las desapariciones culturales mas violentas de todos los tiempos, había logrado abrir los horizontes del espíritu. Cuestionable conclusión sin lugar a dudas.
Y hoy día, en nuestro país, se sigue celebrando ese día, al que denominaron “día de la hispanidad” o “día de la raza”, se sigue conmemorando una acto que no produjo más que dolor y angustia para quienes habitaban estas tierras, para quienes eran los verdaderos dueños, para quienes sabían como tratar y cuidar a la naturaleza(sin existir leyes de medio ambiente), para quienes eran los naturales de estas tierras.
Debemos recordar que nuestra Constitución Nacional, a partir de su reforma de 1994 , en su articulo 75 inciso 17 dispone que el Congreso de la Nación Argentina deberá “reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”, y dicha situación no sera posible mientras continue la vigencia del festejo del 12 de Octubre como feriado conmemorativo. Igualmente importante la ley 23302.
Por suerte, Organismos como el INADI (sin olvidar su dependencia del poder central) comenzaron una lucha con la finalidad de lograr conciencia sobre lo que genero y lo que se celebra el 12 de Octubre, y así obtener la mayor cantidad de adhesiones para que se deje sin efecto el feriado del 12 de octubre. Así se expreso desde este organismo que hay una necesidad imperiosa de revocar los avasallantes actos que se ejercieron sobre los pueblos aborígenes a partir de la posterior conquista. Dicho Instituto ya habría presentado ante poder ejecutivo nacional una formal solicitud para la eliminación del 12 de octubre como un feriado nacional.
Por ello, es momento de replantearse esta celebración y, apoyando las presentaciones tendientes a abolir este feriado, deberíamos exigir a las autoridades pertinentes que dejen sin efecto el mismo, disponiendo que dicha fecha sea efectivamente una fecha “de reflexión histórica y dialogo intercultural”(dec1086/05) en los establecimientos educativos. Y deberíamos dejar de lado el individualismo dado que, a la mayoría de los feriados nacionales no se los toma conforme su finalidad sino que se los dispone como una forma de incentivar el turismo, y no como una conmemoración.
Estamos ante un tema amplio y profundo que debe generar debates, y en estas líneas solo esbozamos algunos lineamientos e ideas, las que pueden llevar a llenar hojas y hojas.
http://www.elsantacrucenio.com/index.php?option=com_content&task=view&id=16863&Itemid=38